Hace una exactamente una semana se instaló en la facultad de Derecho de la universidad Diego Portales una nueva concesionaria en el casino de la facultad. Esta nueva gestión generó mucha ansiedad y expectación por parte del alumnado de la facultad. Y no es para exagerar que el primer día de funcionamiento del casino la concurrencia fue tan alta que la fila del casino alcanzo un nuevo record en longitud. Y es que este pequeño acontecimiento no solo generó altas ventas para el casino de la facultad, sino que le devolvió al alumnado la oportunidad de volver a creer que se podía comer en el casino sin que existiese esa repulsión que generaba antes.
Esta historia comienza mucho más atrás, en los tiempos de la concesionaria sodexho, la cual funcionó hasta el año 2009 pero que por problemas de financiamiento no logró seguir adelante. Esto, debido a que ya desde el segundo semestre del año 2009 que se venía generando una baja en la compra de alimentos en el casino, lo que produjo que Sodexho simplemente decidiera dejar la concesión por no ser sustentable.
Es entonces que para inicios del año 2010 entra la catastrófica concesionaria “Casa Premium”, la cual sin presentar ninguna innovación en casino hastió al alumnado sirviendo las mismas comidas una y otra vez generando el éxodo definitivo del casino.
Ya para finales de Agosto la situación se volvió insostenible y “Casa Premium” debió abandonar la concesión del casino, que para esos días estaba sirviendo apenas un solo plato de comida, con una escasa (y casi nula) clientela.
Es frente a esta situación que la universidad, en una decisión de acertada, le otorga la concesión del casino a la empresa “Joy Food Service”, la cual veía trabajando con la universidad en las facultades de medicina y de economía, ofreciendo no solo un servicio de calidad, sino que una aprobación de los alumnos de dichas facultades. La reacción no se hiso esperar y la gente volvió a comer en el casino. Y es que esta, por medio de pequeños detalles como el pintado de la muralla, nuevas decoraciones, y un cambio no solo en el menú, sino en la alimentación dada, que el alumnado volvió a comer en el casino. La aprobación y la concurrencia nunca han sido tan altas y lo mejor de todo, genera un mejor habito para los alumnos el hecho de comer comida balanceadas que alimentos baratos y poco nutritivos. Y todo por pequeños detalles.
Las opiniones de los alumnos:
Los invito a servirse el almuerzo: